El tren de la vida

el tren
La vida se puede comparar a un viaje en tren. Sus estaciones podrían ser las etapas de la misma. Los cambios de vía podrían ser las decisiones que tomamos día a día. Durante el viaje, como en la vida, se sufren distintos percances, accidentes, tristezas y decepciones, así como alegrías y sorpresas agradables en otros casos. Durante el trayecto nos acompañaran familiares y amigos, también desconocidos. Algunos se bajarán en alguna estación antes de lo que quisiéramos. Puede pasar también que durante el viaje conozcamos a algunas personas que no quisiéramos que hubieran subido al tren. Pero siempre tenemos que tener en mente que el trayecto no es infinito y que tu estación y parada llegará algún día. Por esa razón debemos disfrutar del viaje lo máximo posible; experimentando sus desafíos, sueños, fantasías, alegrías, tristezas, esperas y despedidas… sin saber la duración exacta del trayecto…
A todos los que estáis leyendo esto os deseo que tengáis un largo y buen viaje.

Juan J. Cánovas